Mi experiencia con OpenOffice Writer 2
Este verano estuve escribiendo la memoria de mi proyecto final de carrera y ya que el tiempo se me echaba mas o menos encima, decidí optar por utilizar OpenOffice en vez de decantarme por algo mas potente como LaTeX. Ya que solo he utilizado con la suficiente profundidad el Writer (y algo menos el Impress), en esta entrada me voy a limitar a comentar este producto de la suite en comparación con Microsoft Word.
Lo primero que se nota en esta nueva versión de OpenOffice es que carga y funciona bastante más rápido que las anteriores versiones que eran algo lentas y pesadas. También se nota el nuevo interfaz, parecido al de Microsoft Office 2003, igual de horrible que el que, supongo, intenta imitar, aunque supongo que parecerse a Word será una ventaja.
Writer es un procesador de textos bastante sencillo de utilizar y me gusta especialmente como han tratado todo el tema de los estilos de párrafo, de carácter, etc. Aunque las combinaciones de teclas son algo diferentes que las de Office, rápidamente uno se acostumbra (de todas formas, se puede cambiar). A nivel de prestaciones no hubo nada que encontrase a faltar respecto a lo que me ofrecía Word, si bien, también es verdad que tampoco elaboro documentos especialmente complicados, sino que suelen ser texto formateado (con estilos de párrafo y estructura), dibujos y alguna que otra tabla.
No puedo hablar mucho de OpenDocument ya que todavía no he tenido que aprovechar sus capacidades, no obstante, es algo más ligero que el formato de Word y los documentos de texto cargan con bastante rapidez. Respecto a la compatibilidad, la lectura de documentos de Word ha sido casi perfecta en los que he probado que, para hacer honor a la verdad, eran bastante simples. Los documentos exportados (que eran algo mas complejos) no quedan especialmente bien.
El tamaño se nota muchísimo a la hora de descargarlo ya que la suite completa de OpenOffice ocupa menos de 80MB, mientras que Office ocupa mas de 400MB. En disco su tamaño no es muy dispar, aunque para conseguir un Microsoft Office pequeño, tenemos que quitar todo lo que no utilicemos. No obstante, esto ya no es muy importante al precio que están los discos duros de varios cientos de Gigabytes.
El unico punto en que note a OpenOffice algo mas flojo es en MySpell, el diccionario que utiliza para el corrector ortográfico. Lo primero que uno se da cuenta es que las sugerencias deben estar hechas a partir del motor ingles, porque por algún motivo la opción que necesitas esta siempre muy abajo de la lista (y muchas veces toca bajar el scroll). Además, por en medio hay permutaciones raras que no tienen demasiado sentido que aparecen por conflicto con los acentos. Para acabar de empeorarlo todo, no hay interpretación semántica, de forma que el corrector no discierne si la palabra es un nombre o un verbo y da falsos positivos en sitios donde hay faltas bastante claras.
En conclusión, la Fundación OpenOffice esta haciendo un buen trabajo y esta versión 2 soluciona el principal problema que se le achacaba a la rama 1.0 de la suite, que era su lentitud y pesadez. Ahora ya estamos delante de un producto mas maduro, ligero, con un buen interfaz y con un formato abierto de documentos. Ahora es cuando el producto tiene que empezar a solucionar los problemas que surgen del uso, ya que la tecnología esta lo suficientemente desarrollada como para empezar a funcionar en producción.



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